lunes, 3 de diciembre de 2012

Aprendiendo a convivir




CONVIVENCIA VS BAJO RENDIMIENTO ACADEMICO
Por: Lic. Angela Ortiz Coronado
En muchas ocasiones nos hemos preguntado si realmente la convivencia tiene algo que ver con el rendimiento académico de nuestros educandos.
En un grupo donde no existen ciertas normas que permitan la sana convivencia, donde no exista el respeto por el otro, muy difícil será lograr un avance significativo; con esto no se quiere decir que los estudiantes indisciplinados no  puedan alcancen sus logros, pero será más factible y significativo si se obtienen de manera integral con la convivencia.
Normas tan sencillas como:
ü  EL saludo diario
ü  La limpieza y el orden del salón, al entrar y salir de él,
ü  El orden en los materiales de trabajo, el cuidado de los enseres escolares.
ü  El cuidado y la presentación personal
Son normas que van a contribuir con  un verdadero hombre social, capaz de alcanzar sus objetivos, sin consentir que otro lo dañe y sin dañar a nadie.
Es en la convivencia pacífica y armónica donde está el éxito de nuestro quehacer diario,  Por eso, para mejorar la disciplina escolar y prevenir la violencia es importante     enseñar a resolver conflictos de forma positiva: pensando, dialogando, negociando, a través de la participación, de la colaboración.
“Para adquirir el sentido de la disciplina, de la solidaridad y de la responsabilidad , la escuela activa se esfuerza en proporcionar al niño situaciones en las que tenga que experimentar directamente las realidades morales, y que vaya descubriendo, poco a poco, por sí mismo las leyes constitucionales(...) Elaborando ellos mismos las leyes que han de reglamentar la disciplina escolar, eligiendo ellos mismos el gobierno que ha de encargarse de ejecutar esas leyes, y constituyendo ellos mimos el poder judicial que ha de tener por función la represión de los delitos, los niños tienen la oportunidad de aprender por experiencia lo que es la obediencia a una norma , la adhesión al grupo y la responsabilidad individual" (Piaget, 1933, pp. 13-14)

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